Quos [deos] vos, Quirites, precari, venerari, implorare debetis, ut, quam urbem pulcherrimam florentissimamque esse voluerunt, hanc omnibus hostium copiis terra marique superatis a perditissimorum civium nefario scelere defendant.
A estos [los dioses], vosotros, Quirites, debéis pedirles y suplicarles e implorarles que, habiendo vencido por tierra y por mar a todas las tropas de los enemigos, defiendan esta ciudad, que ellos quisieron que fuera la más hermosa y la más próspera, del nefasto crimen de unos ciudadanos depravados.
(Cic.Cat.2.13.29)