Post Meridiem

Post Meridiem es un sueño, una ilusión. Es saber que merezco algo mejor que ser maltratada, humillada... Pero, sobre todo, no es marcarme porque pertenezca a alguien. No. Yo me entrego a una ilusión, no a un hombre. Me entrego a una ilusión, y la hago mía. Para siempre, y después del mediodía.

Y, al perderme entre mis dedos, te recuerdo sin esfuerzo.

—“Con las ganas”, Zahara.